Para cada ocasión soles tener una excusa. Y me cansé de ellas. No quiero mas mentiras, ni fingir creerte. Mentir diciéndote que todo está bien. O incluso fingir que yo estoy bien. Porque las cadenas que cargamos se están gastando al igual que tus mentiras. Y tus víctimas están resurgiendo para hundirte en lo más profundo de tu alma. Apartándote de la oscuridad en la que acostumbrás vivir.
No quiero mas secretos que ocultar. Ni palabras que callar. Porque el arrastre de tus pies al caminar es un claro ejemplo de la felicidad que dejaste escapar; del sueño, quizás, que no pudiste lograr; de dos almas que se fueron contigo.